Experiencias plenas
Se dice que todo el mundo tiene un momento perfecto de vez en cuando, una experiencia de paz y conexión total, como al contemplar la vista desde lo alto de la torre Eiffel o al observar una estrella fugaz en la oscuridad de la noche. Yo no tengo muchos de estos momentos, pero Neil dice que no importa, porque su rareza es lo que los hace especiales. El más reciente me llegó un fin de semana del pasado verano, en casa--suelen pasar estando en casa--, después de preparar la comida y compartirla con Neil. Estábamos sentados juntos en la sala de estar, llenos y felices. De repente experimenté una especie de olvido de mí mismo, y en ese breve y resplandeciente instante toda mi ansiedad y mi torpeza pareció desaparecer. Me volví hacia Neil; le pregunté si había tenido la misma sensación y me dio que así era.
Imagino esos momentos como fragmentos o astillas dispersas a lo largo de la vida. Si una persona pudiera recopilarlos y juntarlos, disfrutaría de una hora o incluso de un día perfecto. Y creo que en esa hora o es ese día se hallaría más cerca del misterio de lo que es ser humano. Como tener un atisbo del cielo.
Daniel Tammet, 2006. Nacido en un día azul. Blakie Books S.L.U. 2018. pp 234-235
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